
En el fútbol venezolano se registran muchas fechas y hechos históricos, pero uno que sin duda generó un punto de inflexión y que trajo consigo una cantidad intangible de beneficios y/o resultados, fue la designación en enero del 2001 de Richard Páez Monzón como seleccionador nacional.
Richard, traumatólogo de profesión, con una carrera como jugador de diez años y pasando por equipos como Estudiantes de Mérida, Portuguesa, Deportivo Táchira y ULA Mérida; con una carrera como entrenador que se inició en el año 1991, dirigiendo a la ULA Mérida, y posteriormente también al Deportivo Táchira, Estudiantes de Mérida y Alianza Lima. Se inició dirigiendo a las selecciones de menores, Sub-20 y Sub-23 hasta llegar a la selección de mayores, para dejar el más importante legado que seleccionador alguno pudo haber dejado al fútbol nacional.
Richard Páez no solo recibió en sus manos una selección de fútbol sin identidad, sino un país que no encontraba en los jugadores, ni en nosotros mismos, motivos para creer. Con un trabajo que siempre fue, es y será criticado, Páez logró lo que ningún otro había ni siquiera contemplado en sus proyectos de selección; no solo cambiar la mentalidad a unos jugadores que queriendo o no salían a defender unos colores ya viendo hacia el piso, sino que alcanzó, gradualmente, cambiar toda la energía de un país que permitiría que la selección nacional, ahora identificada local y mundialmente como La Vinotinto, no se sintiera visitante en su propio país.
Un trabajo bastante difícil debido a las características del venezolano, permitiéndonos ser influidos constantemente por factores externos a lo que nos rodea. Trabajo bastante difícil también, el hacer que el nombre de Venezuela pasará de “desconocido”, futbolísticamente hablando, a ser un equipo de cuidado y respeto, que se enfrentará a los más grandes de tú a tú, sin complejos y con la firmeza que da la seguridad de poder lograr lo que nos tracemos.
Logró que el efecto “Vinotinto” se extendiera y abarcará un torneo local que en los últimos años ha presentado un crecimiento sostenido, permitiendo el desarrollo de un grupo de jugadores de altísima calidad futbolística y que vienen con el ímpetu y ambición de lograr cada vez más. Hechos que sin duda se derivan de esto, es la reciente clasificación de alguna de nuestras selecciones, por primera vez, a un mundial en cualquier categoría en la que se juegue. Impulsó, junto a los esfuerzos y precedentes de los directivos nacionales, un crecimiento en todo lo referente a la afición del país, lograr que la camiseta nacional y la de los clubes de nuestro país, sean vestidas, vitoreadas, lloradas…
Sin duda alguna y sin dejar de lado todos los logros que pudo o que ha podido cosechar y que esperemos sean más por venir, lo que siempre le estaremos agradecidos, se podría resumir en una palabra: IDENTIDAD.
Le dio a la selección fe y le dio al venezolano una selección propia que seguir. Enseñando a querer lo mejor para lo nuestro, y trabajar en función de eso, para que las satisfacciones y decepciones las vivamos por lo que nos corresponde vivir y aquí nos tocó vivir.
Sin duda alguna uno de los personajes más influyente que se ha presentado en el futbol nacional y que merece un gran reconocimiento, no solo por lo que hizo a nivel deportivo, sino por lo que logró a niveles que no se miden con goles o resultados, un factor intangible que nos hizo sentir más venezolanos, nos hizo sentir dignos de estar presentes en las grandes citas deportivas, siempre con el orgullo de poder lograr lo más grande, nos hizo sentir que somos sangre y corazón VINOTINTO.
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pues es así, Richard Páez, hombre criticado pero hombre al fin que le dio identidad a una selección de fútbol que estaba en la sombra... yo era una de las que veía fútbol de cualquier lugar menos el nacional y de conocer de la selección venezolana menos!!... todo mi concepto cambió en la era Páez, en la cual el color vinotinto se volvió conocido y querido, ya que me di cuenta que no tenía que ver de lejos el talento, las ganas y la pasión por el fútbol, todo eso estaba más cerca de lo que pensaba!
ResponderEliminarAhora puedo decir que soy seguidora de la selección vinotinto y que mi sueño es la primera clasificación a un mundial de fútbol, cosa que no se logra de la noche a la mañana pero que para mi tiene inicio a partir de la era de Richard Páez.